viernes, 12 de noviembre de 2010

CON PALITOS Y BOLITAS




Cada viaje en carretera, sentado, atento al paisaje: ¿por qué veo esos puntos a lo lejos? Al descansar la vista en un punto fijo -como los cerros o arboles lejanos, que tardan más en desaparecer del paisaje- se aglutinan. Pregunté si cabía en lo normal, el oftalmólogo me explicó que mi vista era bastante buena, como de águila.

Como quien olvida, seguí sin tomarlo en cuenta, ya no era un problema oficialmente. Más tarde que temprano me di cuenta, esas figuras circulares aglutinadas tenían diferentes configuraciones, dependiendo del objeto que enfocara. Con las personas, las modificaciones son más radicales. Más precisas. No me creí al principio lo que en apariencia hoy en día (por que las sigo viendo) significan desde una observación empírica.

El tipo de humor e ideas que proyecta el o los individuos (en el caso de las personas) entran en relación directa o indirecta con la visualización tan representativas figuras. Entre más se aglutinan, más conceptos, según el orden del significado se prestan a la interpretación personal. Otra situación me permitió apreciar que dependiendo el enfoque, la “práctica” permite se perciban las bolitas. Mirando por el microscopio de la escuela, vi las bolitas; de color azul y cerca de los palitos (desoxirribosa con la base nitrogenada desprendida) estaban esparcidos y estáticos “es parte de un proceso de la transformación del ADN” aseguró la maestra. ¿la ciencia ya les había puesto nombre también?

Arquetipo, o incluso, el inconsciente, son las descripciones más cercanas a estar interpretando parsimoniosamente dicho suceso, con tales imágenes.

“No siempre hay explicación”

Aunque puedo describirlo aún no puedo explicarlo ¿en realidad hay maneras más fáciles que un lenguaje para comunicarnos? Sólo observaciones, solo cuestionamientos y experiencias. Aprender de los palitos y las bolitas me resulta más claro.